Para hablar del nacimiento de la Corporación para el Desarrollo de la Educación y la Investigación Social “Corpeis”, se hace obligatorio remitirnos al surgimiento y desarrollo histórico de la Federación Sindical de Trabajadores de Cundinamarca “FESTRAC”, ya que gracias a la decisión política de los sindicatos organizados en torno a ella, fue posible la creación y desarrollo de la corporación.
La Federación Sindical de Trabajadores de Cundinamarca nace de las entrañas de los obreros y sus luchas; de las organizaciones que por asumir una posición antipatronal fueron expulsadas de la CTC en el Congreso realizado en Cartagena en 1960, época en que se empezaba a desarrollar en el país el Frente Nacional, resultado del pacto entre los partidos liberal y conservador; frente oligárquico cuyo objetivo prioritario era rescatar el manejo directo del aparato estatal, que se encontraba en manos de Gustavo Rojas Pinilla y de paso consolidar su manejo y control en forma compartida por 20 años ininterrumpidos.
Durante el Frente Nacional la lucha de clases no aminoró, por el contrario, surgieron nuevas formas de rebeldía; La Revolución Cubana fue uno de los acontecimientos de mayor importancia que se suscitó en este periodo, con hondas repercusiones en América Latina, especialmente en nuestro país. El despertar de la conciencia revolucionaria de los pueblos fue indiscutible, sin embargo, la clase dominante y el imperialismo norteamericano concientes de su significado, implementaron distintas políticas de tipo reformista para detener el impulso revolucionario que aquella ocasionó.
Tal fue el caso de la llamada Alianza para el progreso y los modelos de desarrollo diseñados por la CEPAL, dirigidos básicamente hacia transformaciones de la estructura agraria como vehículo para el cambio social.
Durante este periodo el movimiento obrero adormecido y adocenado por las centrales UTC y CTC, despertaba y buscaba nuevos horizontes clasistas. A partir de 1960 los sectores antipatronales que fueron expulsados de la CTC, constituyeron el Comité de Unidad de Acción y Solidaridad Sindical “CUASS”, que sirvió de base para que el 1° de mayo de 1964 se creara la CSTC y en Bogotá el Comité Intersindical de la zona industrial que sería el germen para fundar a FESTRAC.
El auge de las luchas obreras provocó la reacción de la clase dirigente; la represión se ejerció durante toda la etapa huelguística en forma de ilegalización de los conflictos, empleo de la fuerza pública contra los trabajadores, detención de dirigentes sindicales, allanamiento de sedes y residencias, etc., adoptando medidas propias del estado de sitio para golpear y aniquilar el movimiento popular.
Muestra de esta represión fue la masacre de los trabajadores de Cementos el Cairo el 23 de febrero de 1963 en Santa Bárbara- Antioquia. El gobierno igualmente había emprendido la guerra preventiva contra las regiones campesinas de Marquetalia, Riochiquito, Pato y Guayabero y buena parte del sur del Tolima. Estas acciones represivas dieron origen al surgimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en 1964.
En agosto de 1963 se realizó el congreso constitutivo de la Federación Sindical de Trabajadores de Cundinamarca con la participación de 22 sindicatos y 40 delegados oficiales.
Los empresarios y el gobierno no permiten su funcionamiento legal, por lo que la dirección de Festrac decide convocar para el 27 y 28 de octubre de 1966 un nuevo Congreso Constitutivo. En este congreso se ratifica la declaración de principios y la plataforma de lucha aprobadas en años anteriores, conservando como consignas centrales, la lucha por la unidad, la independencia, la democracia y por el levantamiento del estado de sitio; contra los consejos verbales de guerra, por la libre expresión, por la paz y soberanía nacional, por una reforma agraria integral, solidaridad, internacionalismo proletario y derecho a la huelga.
La dinámica de lucha permitió registrar logros como las nuevas afiliaciones, firmas de convenciones colectivas de trabajo en más de 80 empresas y la obtención del reconocimiento jurídico en abril de 1969.
Surgieron organizaciones como la Federación Juvenil Obrera, las Federaciones de Industria y la Central Nacional Provivienda. Los lazos de amistad y solidaridad entre el movimiento sindical y la Central Nacional Provivienda permitieron avances en la lucha por la conquista del techo para centenares de familias. Inolvidable la lucha que dio lugar a la construcción del barrio Policarpa Salavarrieta en donde funcionó la Federación.
Para la época en referencia, son constantes los golpes militares en la mayoría de los países de América Latina. En Colombia, el gobierno de Turbay Ayala, quien tomó posesión en 1978, acentúa la represión contra el movimiento sindical y popular, implanta el estatuto de seguridad, caracterizado por la desaparición y tortura a dirigentes del movimiento sindical y especialmente militantes de los partidos políticos de izquierda. La acción popular y sindical era intervenida abiertamente por los organismos de seguridad, toda reunión debía realizarse previa autorización de la Brigada de Institutos Militares, que precisamente era la base de operación de los torturadores.
Es nuestro deber recordar que no obstante la guerra, los crímenes cometidos y la persecución, Festrac se sostuvo en la lucha manteniendo su posición de clase a pesar del asesinato de varios de sus dirigentes, Pedro Pablo Bello, Teofilo Forero y Luís Carlos Pérez.
La Federación -al igual que la CSTC en su momento- consecuente con su política unitaria, después de haber trasegado más de diez años en busca de la unidad en torno de la CUT, se disuelve en su XIII Congreso realizado del 27 al 29 de mayo de 1998, para allanar el camino hacia la conformación de la CUT Bogotá- Cundinamarca en agosto de ese año.
En este su último Congreso, Festrac consideró oportuno no renunciar a su proyecto histórico; fue así como mediante la Resolución No. 02 resolvió crear una entidad dedicada a la investigación y la capacitación de los trabajadores y otros sectores de la población que permitieran la continuidad de la educación que brindaba a sus afiliados. Para hacer realidad dicho proyecto, decidió que todos los bienes, muebles e inmuebles que poseía la Federación, pasarán a la mencionada entidad una vez obtuviera su reconocimiento jurídico.
En desarrollo de esta resolución de la XIII Asamblea Federal, el 17 de septiembre de 1998 se funda la Corporación para el Desarrollo de la Educación y la Investigación Social “Corpeis”; el 12 de febrero de 1999, se protocoliza este acto mediante escritura pública y el 16 de marzo del mismo año es inscrita por la Cámara de Comercio de Bogotá.
Sus fundadores, personas jurídicas y naturales:
Sintraexpumlatex, Sintraintabaco, Sutimac, Sintracarne, Sindicons, Sinthol, Sintrainfantil, Sintraunincca, Sintrautoscol, Sintrafuac, Sinprofuac, Sintraime Bogotá, Sintrasanignacio, Asontragaseosas, Sintramienergética, Sintrabosque, Sintraincapla y Sintrafrig; Héctor Bermúdez Rojas, José Belisario Restrepo, José Norvey Ramírez, Alfonso Ahumada Barbosa, Luis Jairo Ramírez, Agustín Rojas y Pedro Piracón.
Su objetivo, adelantar actividades de educación, capacitación y de investigación con un contenido de clase, para que desde este espacio se implemente la lucha ideológica, que ha sido relegada a un segundo plano.
Como objetivo general en la educación, Corpeis como organización social, autónoma y democrática, pretende contribuir en la formación y desarrollo de la conciencia de los movimientos sociales para generar un espíritu crítico y autónomo en función de liderar los procesos de transformación de la sociedad colombiana; creando espacios para el conocimiento de la problemática social y promoviendo la formación integral de las comunidades, para construir un pensamiento crítico que conduzca a los movimientos sociales a una activa participación política e implementando programas de capacitación que garanticen la discusión permanente de la problemática social.
Igualmente promovemos e impulsamos la investigación orientada a conocer la realidad política y social para contribuir en la solución de las necesidades de la comunidad.
Hoy podemos afirmar que CORPEIS ha ganado respeto y reconocimiento no solo en el movimiento sindical, sino en otros sectores sociales que la ven como la alternativa que puede contribuir con la formación política del pueblo colombiano.

